Hay una guerra soterrada a múltiples niveles entre China y Occidente. El país asiático se ha hecho dueño y señor de materias primas y recursos estratégicos necesarios para los ejércitos de Occidente y para el funcionamiento de toda su industria del futuro. El frente habitual de esta batalla son las tierras raras, unos recursos ultra escasos dominados por Pekín;; sin embargo, el titanio se ha quedado fuera del radar de este choque. China controla más del 67% de la minería mundial y se trata de un componente clave para fábricas, los cazas y los drones que compondrán las fuerzas armadas del mañana. Sin embargo, Occidente está encontrando una solución en una mina canadiense que está llamada a romper el dominio oriental sobre el suministro.
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Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

