La incertidumbre sobre el futuro de la automoción en Europa hace tiempo que tiene a Volkswagen inmersa en una reorganización interna que va desde el cierre de fábricas en Alemania a la revisión de inversiones ya previstas. Seat, con una estructura de costes menor que la de las grandes marcas alemanas, ha evitado hasta el momento ajustes traumáticos. Esto no implica que haya sorteado por completo la situación del conglomerado. La automovilística ya paralizó su desembarco en Estados Unidos y ahora ve como el grupo teutón ha frenado en la asignación de un segundo grupo de vehículos eléctricos para la fábrica de Martorell (Barcelona) y avanza una reducción de puestos directivos.
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Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

