El motor japonés atraviesa uno de los momentos más duros de su historia reciente. Durante décadas, los grandes fabricantes del país apostaron por Estados Unidos como el mercado clave para su crecimiento, hasta convertirlo en muchos casos en su principal fuente de ingresos. Sin embargo, la imposición de aranceles a los vehículos importados ha sacudido con fuerza sus cuentas, deteriorando la rentabilidad y llevando incluso a algunos grupos a cerrar en pérdidas. Entre abril y diciembre, Toyota, Honda, Subaru, Mazda, Nissan y Mitsubishi acumulan ya 11.283 millones de euros en costes derivados de estos gravámenes.
Puede seguir leyendo la noticia en el siguiente link
Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

