Indra está convirtiendo el norte de España en un polo de vehículos blindados militares, dentro de lo que la compañía cataloga como la transformación industrial más «ambiciosa» de su historia, para pasar de ser proveedor de sistemas a plataformista en el segmento terrestre. Solo el año pasado la tecnológica se adjudicó programas de blindados de más de 7.600 millones de euros, algunos de ellos en UTE, pero a corto plazo opta a contratos de 5.000 millones más, entre los que están la renovación de camiones medios y pesados de transporte táctico 4×4, 6×6 y 8×8 del Ejército de Tierra o la modernización de los carros Leopard españoles, a los que habría que sumar posibles oportunidades a nivel europeo dentro del actual contexto de rearme.
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Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

