Cuando en abril de 2025 Donald Trump pulsó el botón de los aranceles a todo el planeta, los mercados sucumbieron: los activos estadounidenses se desplomaron y, entre ellos, la deuda del Tesoro. Ya fuera por venganza, ya fuera por incertidumbre, la estampida de los inversores a escala global propició el concepto de Sell America (vender América) como frontispicio de algo más grande: el mundo estaría empezando a abandonar a EEUU en medio de nuevas políticas internacionales y comerciales más agresivas. Esta posibilidad puso los pelos de punta, especialmente en lo que atañe a la deuda, con una importante porción -aproximadamente un cuarto- en manos extranjeras. Meses después, entre nuevos órdagos, pero también sonados recules de la Administración Trump, al observar ese coloso de 37 billones de dólares que es el mercado de deuda pública estadounidense, se puede decir que el mundo todavía no ha abandonado a EEUU. Pero sí lo están haciendo dos ‘enemigos íntimos’ de Washington, que a la sazón son la segunda y la quinta potencias mundiales.
Puede seguir leyendo la noticia en el siguiente link
Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

