La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha iniciado una transformación profunda de su base industrial de defensa, impulsada no solo por una lógica de rearme sino por un entorno de seguridad cada vez más volátil, y garantizar su existencia disuasoria en un contexto marcado por la guerra en Ucrania, las tensiones entre Estados Unidos y China, la inestabilidad en Oriente Medio, las amenazas por ciberataques o las guerras híbridas, la competencia estratégica y la fragilidad de las cadenas de suministro globales.
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Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

