Los directivos creen que el Covid ha acelerado la digitalización. Los problemas con el stock sustituyen al proteccionismo entre los riesgos que visualizan.

La crisis del coronavirus no solo ha tumbado las previsiones de crecimiento de las principales economías, que están afrontando la pandemia con altas dosis de endeudamiento, sino que ha puesto en jaque las previsiones de beneficios empresariales. El goteo de rebajas en las estimaciones del crecimiento mundial de los organismos económicos ha mermado así las expectativas de mejora de la economía mundial de algunos de los principales ejecutivos del mundo, según el informe CEO Outlook 2020: Covid-19 realizado por KPMG.

Los consejeros delegados consultados –más de 300 de empresas que facturan más de 500 millones de euros anuales– son, sin embargo, más optimistas respecto a la marcha de sus compañías. Un 67% cree que a su empresa le va a ir mejor en los próximos tres años, porcentaje que mejora desde febrero, fecha en la que se hizo el último sondeo.

El estudio subraya que los principales riesgos que ven los empresarios para el crecimiento global son una mala gestión del talento, problemas con la cadena de suministros (las restricciones de movilidad impulsadas por muchos países entre marzo y junio provocaron rotura de stocks) y un aumento del proteccionismo derivado de las guerras comerciales, mientras que, en febrero, los riesgos estaban asociados al medioambiente, al proteccionismo y a la ciberseguridad.

Unas incertidumbres que para los directivos de empresas españolas son la vuelta del proteccionismo económico, la ciberseguridad y las tecnologías disruptivas.

En cuanto al crecimiento empresarial, este creen que dependerá de la capacidad de las empresas de digitalizarse, pero también tendrá otros retos tras la pandemia: los riesgos relacionados con la gestión del personal y el mantenimiento de la cadena de suministro. El 80% de los consejeros delegados destaca, sin embargo, que la crisis del Covid-19 ha acelerado la digitalización de sus operaciones e impulsado un nuevo modelo operativo.

La pandemia es, además, una oportunidad según destacan para replantear la forma de trabajar y de comunicarse con sus empleados. Un 68% de los directivos asegura que la comunicación con sus empleados durante los peores momentos de la pandemia ha mejorado, el mismo porcentaje afirma que reducirá el espacio dedicado a las oficinas, el 73% dice acceder ahora a una base de candidatos mucho más potente y el 77% seguirá impulsando las herramientas digitales de colaboración y comunicación. Y es que, recuerdan, la pandemia ha generalizado forzosamente el teletrabajo, lo que obliga a repensar la estrategia de atracción y gestión de los trabajadores.

El 65% de estos directivos apunta también que la gestión de los riesgos climáticos será un factor clave en los próximos cinco años, mientras que un porcentaje similar de empresas ha revisado su cadena de suministro al cliente a raíz de la pandemia. Las principales razones son tener más agilidad ante los cambios en las necesidades de los clientes e incrementar la resistencia ante posibles desastres naturales.

 

Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

 

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