Desde el comercio a los coches, pasando por la máquina herramienta y electrodomésticos.

El Gobierno vasco es plenamente consciente de que la vuelta a la normalidad económica, una vez superada la alerta sanitaria de la pandemia de coronovirus, pasa, entre otros aspectos, por incentivar la demanda y el consumo. En especial de aquellos productos clave para el comercio y la industria de Euskadi. Por ello ha decidido poner en marcha una serie de planes Renove, dotados con 20 millones de euros de presupuesto, para que los ciudadanos modernicen sus coches, sus máquinas, sus ventanas o sus electrodomésticos.

De hecho, el lehendakari Iñigo Urkullu comunicó ayer en el seno de la reunión de la Mesa Socioeconómica covid-19, una inversión del Ejecutivo vasco por importe de los referidos veinte millones de euros en varios programas Renove para incentivar la demanda de automóviles, electrodomésticos, máquina herramienta, ventanas etc.

Según señaló el lehendakari “este es el momento de incentivar el consumo y la inversión” en Euskadi para impulsar la economía y el empleo.

Iñigo Urkullu adelantó que los diferentes programas Renove contarán con una aportación presupuestaria del orden de los citados 20 millones de euros adicionales.

En relación a los instrumentos para incentivar la renovación en diferentes sectores, tanto industriales como comerciales, el lehendakari avanzó que se pondrá en marcha “un programa de bonos para la reactivación comercial, conjuntamente con las diferentes Diputaciones Forales”. También indicó que habrá un plan Renove de electrodomésticos con una inversión de 2,5 millones de euros, más otro de ventanas, con otros 2,5 millones.

Asimismo, el Gobierno vasco articulará otros planes Renove para la máquina herramienta y para la industria dirigido a las pequeñas y medianas empresas, con 5 millones de euros cada uno. Y por último, todo un clásico dentro de las políticas industriales del Ejecutivo de Lakua, se sumarán 5 millones de euros más a la convocatoria en vigor del plan para ayudar a renovar el parque automovilístico y que ya cuenta con cinco millones.

Por otra parte, Iñigo Urkullu adelantó que podrían analizar la posibilidad de complementar los ERTE, desde Euskadi, para los trabajadores afectados y que cuenten con salarios más bajos.

Los citados planes Renove fueron uno de los temas del día en la reunión que el Gobierno vasco desarrolló ayer, de manera telemática, en torno a la Mesa Socioeconómica covid-19 para contrastar el estado de la situación de la economía y el empleo en el País Vasco tras el brutal parón de la actividad de marzo y abril, con los diferentes agentes socio-económicos del territorio.

La reunión presidida por el lehendakari fue coordinada por la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, y contó con la participación de los responsables de Promoción Económica de las diputaciones forales, los representantes de las organizaciones empresariales Confebask, Adegi, Cebek, y SEA, las Cámaras de Comercio vascas, ASLE, Grupo Mondragon, Elkargi, así como con los de los sindicatos CC.OO. y UGT, porque ELA y LAB, en su línea habitual, han decidido no seguir participando en estas reuniones.

El máximo responsable del Ejecutivo de Gasteiz recordó que el “mínimo común denominador” que mueve la actuación del Gobierno vasco es la defensa del empleo y sobre este principio “básico” reiteró su compromiso total para hacer “lo que sea preciso para mantener el máximo empleo posible y recuperar todos los puestos de trabajo perdidos”.

Tras recordar que se está “saliendo de la emergencia sanitaria”, Urkullu indicó que se está dando respuesta a “la emergencia económica”. En este sentido, afirmó que Euskadi es el territorio del Estado que más programas de ayuda y más presupuesto ha dedicado a paliar la situación de las microempresas, autónomos y familias.

 

Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

 

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