Los 500 millones que se habilitarán en garantías facilitarán que los bancos presten a las empresas al minimizar el riesgo.

Horas antes de que el Gobierno español anunciase su plan de choque de 200.000 millones, el Gabinete de Urkullu puso sobre la mesa su propio paquete de medidas a escala autonómica. Los pilares de su programa son, por un lado, una partida presupuestaria de 300 millones de euros, ampliable a 500, que se destinarán principalmente a reforzar el sistema sanitario; por otro, y ya más centrado en las empresas, la movilización de otros 500 millones en avales con objeto de favorecer la financiación en un momento de asfixia por la parálisis de actividad. La cifra sonó modesta tras los 100.000 en avales anunciados por Sánchez.

El plan económico del Gobierno vasco fue presentado a mediodía de ayer, tras el Consejo de Gobierno, por parte del consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu. Además de insistir en la «inmediatez» y en que se «pondrán todos los medios al alcance», también quiso destacar que se va a trabajar en coordinación con las diputaciones y Eudel, que preparan una batería de ayudas fiscales con aplazamientos, exenciones y moratorias.

En relación a las empresas, la medida mas importante es que se articularán líneas de financiación con avales por un importe de 500 millones. Es una herramienta que el Departamento de Hacienda lleva semanas trabajando con Elkargi y la banca, y que ya puso en práctica durante los años de crisis. Se trata de que los organismos públicos asuman gran parte del riesgo de impago para que los bancos puedan prestar con más garantías y agilidad.

 

Experiencia
El mecanismo se habilitará «en el plazo más breve posible», aunque Azpiazu avanzó que los créditos se concederán a coste cero, con un plazo de cinco años y con uno de carencia. Queda por aclarar todavía cómo se va a repartir la asunción del riesgo ya que, en 2013, por ejemplo, también participó el ministerio, a través de la sociedad CERSA y parece que se va a repetir el esquema.

En aquella ocasión hubo críticas por la lentitud para tramitar los expedientes y se espera que, esta vez, el proceso sea más ágil gracias a la experiencia adquirida. Otro elemento que habrá que aclarar es si esas líneas son compatibles con las habilitadas por el ICO nacional, con 100.000 millones en avales. «Dependerá de los casos», señalan desde Hacienda.

Como actuar rápido es indispensable, el Gobierno vasco ha activado esta misma semana una línea de financiación de 25 millones con cargo al Instituto Vasco de Finanzas de cara a facilitar la necesaria liquidez a pymes y autónomos.

Otra medida consiste en la flexibilización, refinanciación y adaptación de las condiciones financieras en forma de anticipos reintegrables, préstamos o avales a empresas en programas como Gauzatu, Bideratu, y otros.

De la partida presupuestaria dispuesta para luchar contra el Covid-19, fijada inicialmente en 300 millones, el grueso irá destinado al refuerzo del sistema sanitario vasco. No obstante, una parte de ese dinero, obtenido de remanentes de tesorería y excedentes de créditos presupuestarios, se destinará también a las empresas. En concreto, ayudas para evitar el contagio en las propias compañías, para la adquisición de equipos tecnológicos y para empresas en dificultades.

El paquete de medidas no se olvida de las familias. Contempla dedicar una parte a ayudas a las personas que hayan tenido que reducir la jornada bien para cuidar a contagiados y aislados o bien para atender a menores y mayores tras el cierre de colegios y de residencias de día. En esta materia se complementará lo que establezca el Gobierno central.

 

Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

 

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