Abengoa ha planteado a sus acreedores la entrega de una participación casi total de sus activos, dejando a los accionistas de la sociedad con una posición muy reducida. Según fuentes al tanto de las negociaciones para sacar adelante una nueva reestructuración financiera y evitar el concurso de acreedores, la propuesta en la que se trabaja implica que los bancos que inyecten nueva liquidez y los tenedores de los bonos convertibles que emitió en 2019, por un importe próximo a los 3.000 millones de euros, se quedarán con la mayoría del capital de Abenewco1, el vehículo que aglutina el grueso de la actividad de la ingeniería sevillana y que, a diferencia de la matriz, tiene patrimonio positivo.

De este modo, Abengoa se quedaría con una posición residual en esta sociedad. Los porcentajes aún están definiéndose y es una de las cuestiones sobre las que se sigue negociando, pero las fuentes financieras consultadas apuntan a una proporción en el entorno del 90%-10%.

En 2019, Abengoa dio el 22,5% de Abenewco1 a siete entidades y fondos que participaron en la reestructuración financiera: Santander, Bankia, Calyon (Crédit Agricole), KKR, BlueMountain, Alden y Signature. En el último año algunas de estas firmas han comprado las acciones de otras, de modo que Santander, KKR y BlueMountain emergen como los mayores partícipes.

Además, la refinanciación del pasado año implicó la transformación de la deuda senior y la junior en bonos convertibles por un importe total de 2.915 millones de euros. Algunos acreedores (los tenedores del Senior Old Money -SOM- y del Junior Old Money -JOM) recibieron como garantía el derecho de canjear estos bonos por hasta el 77,5% de Abenewco1 en 2024 si así lo deciden y obligatoriamente en 2029. El porcentaje final que se quedarían dependía del repago de la deuda por parte de Abengoa.

Aquel proceso permitió a la ingeniería obtener 97 millones del Santander contra la planta de cogeneración A3T, en México, y 140 millones de avales. Un año después demanda 250 millones de crédito, 300 millones de avales y la reducción de su deuda a menos de la cuarta parte a través de quitas y el canje de deuda en capital.

La revisión del Plan de Viabilidad que ha elaborado Abengoa contempla una nueva reestructuración entre cuyas premisas se incluye la conversión anticipada de aquellos bonos acompañada de una quita muy relevante. Al fin y al cabo, las emisiones son prácticamente ilíquidas en este momento y cotizan con descuentos que superan el 90% y en algunos casos se aproximan al 100%.

De salir adelante, la compañía entregará la mayoría de las acciones de Abenewco1 a los antiguos acreedores. Asimismo, dará entrada en esta sociedad con una posición importante a los bancos que concedan el crédito avalado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) en un 70% y cuyo importe debe ascender, según las pretensiones de la compañía andaluza, a 250 millones de euros. Esta nueva deuda tendría, de igual modo, prelación sobre todas las anteriores.

Las negociaciones discurren porque los bancos y los bonistas tomarían alrededor del 90% de Abenewco1, si bien este porcentaje podría ser aún mayor, según las fuentes consultadas. A Abengoa le quedaría una participación muy limitada en la sociedad, a través de la que canalizaría la mayor parte del valor de sus acciones gracias a los proyectos y a los dividendos que podría llegar a recibir en el futuro.

 

El papel del Gobierno
Abengoa trabaja contrarreloj para tratar de acordar las cuatro patas en que se sustenta el plan. Se había dado de plazo hasta hoy, 30 de junio, para lograr todos los compromisos, pero las reticencias por parte de bancos, acreedores, proveedores e incluso del Gobierno son todavía muchas. Seguirán negociando en los próximos días, si bien en este momento la opción del concurso sigue estando presente.

Santander, Bankia y Calyon, las tres entidades más expuestas a Abengoa, están dispuestas a insuflar liquidez. Ahora bien, para hacerlo exigen que haya más bancos. Caixabank, BBVA y Bankinter son los señalados. Fuentes financieras apuntan a las dudas sobre la viabilidad de la empresa tras las fallidas refinanciaciones de 2017 y 2019.

Con todo, Abengoa es una de las mayores empresas de Andalucía y, como en el pasado, el papel del Gobierno puede ser decisivo. No en vano, todo está supeditado a que el ICO apruebe avalar el crédito y el Cesce garantice el 50% de los 300 millones de avales solicitados. Este último punto está más avanzado, según las fuentes consultadas, aunque se negocia sobre el importe final y algunos de los proyectos a los estarían asociados. Se requieren, no obstante, para los próximos dos años, por lo que en este punto podría haber flexibilidad.

En la negociación con los proveedores para liquidar la deuda comercial de 682 millones, Abengoa ha ofrecido a una parte de ellos, acreedores de unos 392 millones, derechos sobre siete concesiones en venta (no se incluye el A3T mexicano que ya está en garantía) y sobre el resultado de arbitrajes como el que enfrenta contra España. El resto de la deuda comercial se resolvería con créditos participativos y otros.

 

Menos de 1.000 millones de deuda
La nueva reestructuración propuesta por Abengoa implica una fuerte reducción de su endeudamiento a través de quitas que en algunos casos llegarían al 90% del nominal, conversión de bonos en capital de Abenewco1 y préstamos participativos. En concreto, el objetivo de la compañía es reducir la deuda por debajo de los 1.000 millones de euros.

Al cierre de 2019, la ingeniería sevillana contabilizaba 5.948 millones de deuda financiera bruta, aunque incluye 1.165 millones ligada a activos en venta (el A3T y Bioenergía Brasil fundamentalmente) y 558 millones de financiación de proyectos. La deuda bruta corporativa asciende a 4.225 millones y el objetivo es situarla por debajo de los 1.000 millones.

 

Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

 

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