RENFE PONE EN EBULLICIÓN A LA INDUSTRIA FERROVIARIA CON EL PRÓXIMO MACROPLÁN DE RENOVACIÓN DE FLOTA

El Ministerio de Fomento ha vuelto a poner en ebullición a la industria ferroviaria. La empresa pública Renfe ultima el diseño de un ambicioso plan de renovación de flota, que abarca el periodo 2017-2028, y los fabricantes empiezan a acceder ya a los primeros datos sobre pedidos que ya no se recuerdan en España.

En el sector se especula con la compra de nuevo material rodante por más de 2.000 millones de euros, cifra que excluye el reciente paquete de trenes de alta velocidad y que “se elevaría considerablemente si el operador decide incluir en los contratos las labores de mantenimiento de la flota entrante”, según explican desde la dirección de uno de los fabricantes interesados.

Como primera aproximación a la magnitud del programa, el ministro Íñigo de la Serna avanzó el pasado miércoles en el Congreso que Renfe se hará con 150 trenes para modernizar su oferta en las Cercanías de Madrid. Días antes se había comprometido con el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, a la compra de 52 trenes para las Cercanías de Valencia por unos 350 millones de euros, dentro de un plan de Cercanías de 1.400 millones para esa comunidad. Y del pasado mes de diciembre es el anuncio de 28 nuevas unidades de corto recorrido para Cantabria por 133 millones, a lo que se suman 20 millones más para la actualización de trenes ya obsoletos.

Otros grandes receptores de inversiones en flota serán las Rodalíes de Barcelona, donde hay comprometidos 4.000 millones para la mejora de la infraestructura y la adquisición de flota, o la red de Cercanías de Asturias, donde habrá una inyección para la incorporación de trenes de ancho métrico por 45 millones de euros dentro un programa de inversiones que supera los 500 millones, incluidas actuaciones en la infraestructura.

Se trata ahora de reordenar las promesas que el ministro De la Serna ha ido realizando desde el pasado verano; esbozar los requerimientos básicos que irán a los pliegos, y empezar a ejecutar un programa que trasciende con mucho la actual legislatura y cuyo banderazo de salida fue el citado pedido del AVE el año pasado.

 

Necesidades

Las fuentes consultadas prevén que el plan del operador público, del que se espera información oficial el próximo mes de marzo, se centre en modernizar los servicios regionales y de Cercanías. Pero entre los fabricantes también se espera algún nuevo contrato de AVE después del encargo de 30 unidades a Talgo por 1.200 millones, que deben ser entregadas en paquetes a partir de 2020. Con esta última adquisición, Renfe prepara su parque de material rodante para la liberalización del transporte de pasajeros, prevista para el mismo 2020, así como para responder al incremento de demanda que viene aparejado de la puesta en servicio de nuevas líneas de AVE.

La española CAF y la francesa Alstom se consolidaron entre los años noventa y la primera década de este siglo XXI como proveedores recurrentes de trenes de corta y media distancia. Ambos ganaron concursos tanto en solitario como en alianza para fabricar las distintas series de trenes Avant y la plataforma de cercanías Civia, donde también entró Siemens y, en menor medida, Bombardier. Todos ellos cuentan con una renovada oferta para competir por los esperados concursos de Renfe.

La que ha estado inédita en estos segmentos y ahora da pasos acelerados para entrar es la citada Talgo. La empresa que preside Carlos de Palacio está desarrollando una plataforma bautizada como EMU con la que ya ha entrado en licitaciones internacionales (tiene presentado el nuevo tren en siete concursos fuera de España).

De momento, no ha salido de las factorías de la compañía ni una sola unidad del Talgo Regional-Cercanías, con el que la compañía busca ocupar una importante posición en este segmento tras consolidarse como uno de los principales fabricantes del mundo en el área de la alta velocidad.

De los 9.200 millones en pedidos por los que Talgo está compitiendo, o que tiene previsto disputar hasta 2020, el 32% está relacionado con los segmentos de Regional y Cercanías, por un 41% en alta velocidad, según reconoce el fabricante en sus presentaciones a inversores y analistas.

El otro nicho de mejora para Renfe está en el área de Mercancías, donde el operador público podría reservarse más de 100 millones de euros, según las fuentes consultadas, para la entrada de 35 a 45 nuevas locomotoras entre 2020 y 2023.

La operación, ya anunciada por Fomento, incidiría en el plan de relanzamiento de Renfe Mercancías, filial que tiene en venta 72 locomotoras y unos 1.600 vagones.

La compañía que preside Juan Alfaro cuenta con más de un millar de trenes prestando servicio a más de 500 millones de viajeros anuales: 168 unidades son AVE o de Larga Distancia de ancho variable; 70 son de Larga Distancia y ancho convencional; hay 62 Avant; la flota de media distancia alcanza las 296 unidades; los distintos servicios de Cercanías cuentan con 658 trenes, y cierran el parque móvil el centenar de trenes de ancho métrico. Solo el pedido de 150 trenes de Cercanías para Madrid supondrá renovar el 60% de la flota del que es el servicio con mayor demanda de Renfe.

 

Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

 

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