MARGRETHE VESTAGER: “EL TÉRMINO POLÍTICA INDUSTRIAL SE HA VUELTO ALGO TÓXICO”

Inicia su campaña para presidir la Comisión criticando la propuesta franco-alemana de competencia.

Margrethe Vestager asegura que la propuesta franco-alemana para cambiar las normas antimonopolio habría impedido que impusiese las sanciones históricas a Google, al iniciar su campaña para convertirse en la primera mujer presidenta de la Comisión Europea.

La comisaria de la Competencia de la UE, que multó a la compañía de búsquedas estadounidense con 8.000 millones de euros por abusar de su posición dominante en el mercado, y que frustró a París y a Berlín bloqueando la fusión de los negocios ferroviarios de Alstom y Siemens, afirmó en una entrevista que daba la bienvenida al “tan esperado” debate sobre la política industrial de la Unión Europea si ayudaba a corregir los “fallos del mercado”.

Pero la política centrista danesa de 50 años previno contra la oferta franco-alemana de reforma de las herramientas del bloque en materia de política antimonopolio, con la que quieren dar el carácter de global a todos los mercados bajo revisión, tras su veto al acuerdo entre Alstom y Siemens.

Reconoció que las autoridades de la UE habían debatido el tema de la definición de mercado, y que habían hallado que los mercados se habían vuelto cada vez más globales.

“El término, política industrial, se ha vuelto en cierta medida tóxico, ya que sugiere una selección de ganadores en una economía a la vieja usanza, en lugar de sugerir una apuesta para garantizar que se aborden los fallos del mercado”, explicó Vestager.

Pero advirtió de que el cambio propuesto por Francia y Alemania habría incapacitado a la comisión en el caso de Google, al prevenir que determinase que la compañía dominaba las búsquedas en Internet a nivel global, ante rivales como Baidu en China y Yandex en Rusia.

“No habríamos podido plantear los casos contra Google si, por definición, tuviéramos que asumir que son mercados globales, porque no son mercados globales”, explicó.

La resistencia encaja con la reputación de la comisaria como defensora de las normas de la Unión Europea, capaz de soportar las presiones de estados miembros y de lobbies corporativos. Pero la defensa que hace de su trayectoria también podría convertirse en una vulnerabilidad, ya que algunos países de la UE presionan para crear “campeones europeos” capaces de mantener a raya a rivales extranjeros, sobre todo de China.

Vestager, que la semana pasada se unió a la campaña del grupo centrista ALDE para las elecciones parlamentarias de mayo, compite ya oficialmente en la carrera para suceder a Jean-Claude Juncker como presidente de la Comisión europea.

Afronta obstáculos importantes para hacerse con el puesto: tiene que ser nominada por políticos rivales de la coalición que gobierna Dinamarca, además de convencer a los líderes de la UE y al Parlamento Europeo para que la designen.

 

Reformas

 

El acceso al volumen ingente de datos recopilados por las compañías, la economía de plataformas y la inteligencia artificial son áreas donde las normas antimonopolio de la UE podrían necesitar una reforma, advirtió Vestager.

La ex viceprimera ministra de Dinamarca, que respalda la campaña europeísta “Renacimiento” del presidente francés Emmanuel Macron, señaló que Bruselas tenía una larga lista de tareas pendientes en la que dos asuntos cobraban urgencia: el cambio climático y la “revolución industrial” basada en los datos. Aseguró que el desafío para la UE consistía en guiar a las nuevas tecnologías y en asegurarse de que “siguen sirviendo a los seres humanos”.

“Hay que determinar de qué forma pueden ocupar nuestras democracias el asiento del conductor, porque no queremos una conducción autónoma en este área”, dijo.

La igualdad de género plantea otra batalla. “La inteligencia artificial no será mejor que los datos con los que se programe”, explicó, advirtiendo que “en numerosas áreas… [los datos presentan] un sesgo de género”.

Resultaría “aún más difícil trabajar en aras de una sociedad diversa con igualdad de oportunidades” si la IA presentase sesgos, ya que dejaríamos de ver el desequilibrio, añadió.

Vestager afirmó que esperaba que esto pudiera modificarse, gracias al movimiento #MeToo, que tenía el “potencial de cambiar la idea sobre el poder”.

“Existe una serie de, pienso que sobre todo, hombres que han cometido el error de pensar que el poder que tienen les permite hacer cosas que no son aceptables. Creen que el poder que atesoran gira en torno a ellos mismos y no a lo que se supone que tienen que hacer”, afirmó.

“El problema es que el poder es adictivo, y existe el riesgo de pensar que se tiene por ser una persona espléndida… [pero] ha sido muy importante decir que el poder es una herramienta que se tiene en préstamo porque se te ha encomendado una tarea… [y] entender que un día tendrás que devolverlo”.

A la pregunta de si había llegado la hora de que una mujer lidere el Consejo Europeo o la Comisión, Vestager aseguró que era algo que “debería haberse producido hace mucho tiempo”, pero sugirió que sería más relevante formular la pregunta a la inversa a todos los candidatos varones: “¿Piensan que es bueno que un hombre siga al mando?”

 

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Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición