LAS FÁBRICAS INTELIGENTES APORTARÁN 500.000 MILLONES AL PIB MUNDIAL

Las fábricas inteligentes aportarán 500.000 millones al PIB mundial

Las fábricas inteligentes, un pilar fundamental de la revolución industrial digital, empiezan a tomar forma. Según un informe de Capgemini, en 2022 un 21% de las fábricas harán uso de tecnologías digitales como el internet de las cosas, la analítica de datos, la inteligencia artificial y la robótica avanzada, y la productividad de las empresas podría crecer un 5% anual en el próximo quinquenio, siete veces más rápido respecto a la tasa de crecimiento anual compuesto desde 1990 (0,74%).

Dicha mejora productiva podría traducirse en una aportación de 500.000 millones de dólares (443.615 millones de euros) a la economía mundial (PIB), una media de 90.000 millones de euros al año. Eso en la estimación conservadora, porque la más optimista apunta que serán inteligentes el 60% de las plantas y que la productividad mejorará un 16,8% anual, lo que se traduciría en una aportación a la economía de 1,5 billones de dólares.

El informe Smart Factories, elaborado a partir de entrevistas a 1.000 altos ejecutivos de empresas con actividad industrial y facturación anual superior a 1.000 millones de dólares, revela que los sectores con más número de proyectos de fábricas inteligentes son el de producción industrial, aeronáutica, defensa y automoción, donde ya trabajan personas junto a máquinas inteligentes.

En concreto, la estimación más conservadora es que la industria del automóvil podría elevar su margen operativo medio, que en la actualidad se sitúa en un 5%, hasta casi el 7% (es decir, un alza de 2 puntos porcentuales o de casi un 40%). Si se toma la hipótesis optimista, dicho margen podría duplicarse hasta el 10,4%.

De los ocho mercados estudiados, EE UU es el único en el que más de la mitad de las empresas consultadas (54%) afirma estar llevando a cabo un programa de fábrica inteligente. Por detrás están Alemania (46%), Francia (44%), Reino Unido (43%), Suecia (39%) e Italia (33%). En India y China, la proporción es inferior al 30% (28% y 25%, respectivamente).

Si a estas cifras se les suma el porcentaje de empresas que están “comenzando a formular su estrategia de fábrica inteligente”, todos los países se encuentran en una horquilla entre un 70% y un 80%. En concreto, la media mundial es que un 76% de las empresas aborda algún proyecto de fábrica 4.0, de las que un 43% ya lo está ejecutando y un 33% está en fase inicial.

Inversiones

El estudio de Capgemini muestra también que las inversiones en fábricas inteligentes se están multiplicando. En los últimos cinco años, un 20% de las empresas encuestadas ha realizado inversiones de al menos 500 millones de dólares, y más de la mitad (un 56%) ha asignado al menos 100 millones de dólares a iniciativas de industria 4.0. De ese dinero, un 28% se destinó a la creación de nuevas fábricas, un 37% a la adaptación de plantas ya existentes y un 25% a una estrategia mixta.

El informe revela igualmente que solo una pequeña proporción de las compañías estudiadas (un 6%) se encuentra en un nivel avanzado de digitalización de la producción y, en la misma línea, solo el 14% se muestra satisfecho con el nivel de éxito alcanzado.

Más allá de la mayor productividad, la instalación de las fábricas inteligentes va a acelerar, según el informe, la mejora de otros aspectos de la producción como el time to market, la eficiencia en uso de materiales y calidad, la logística y el transporte, y los costes laborales. En los próximos cinco años, la tasa de crecimiento anual compuesto de estos parámetros también se disparará respecto al período 1990 hasta 2017 y, en algunos casos, se multiplica por 13.

Por ejemplo, Paul Boris, vicepresidente de Industrias Manufactureras de GE Digital, explica que su empresa abrió su primera fábrica inteligente en 2015 y “hemos podido reducir los tiempos de parada no programados un 10-20%”.

Reciclaje de empleados

Según el estudio, las organizaciones prevén que los costes laborales directos en sus fábricas inteligentes se reduzcan un 25% en los próximos cinco años. Si bien el pronóstico a corto plazo es pesimista para los puestos de trabajo no cualificados con niveles salariales más bajos.
Muchas empresas sostienen que la llegada de las plantas 4.0 requerirá un reciclaje masivo de los empleados y reconocen la gran importancia de la especialización, y están actuando en consonancia: El 54% de ellas está proporcionando formación en competencias digitales a sus empleados y un 24% dedica “una gran proporción” de su presupuesto anual formativo al desarrollo de estas competencias. No obstante, un 44% está invirtiendo en talento externo para cubrir el gap.

 

Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

 

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