LA GUERRA COMERCIAL EMPUJA A ESPAÑA HACIA CHINA

Los bienes españoles se encarecen en Estados Unidos.

El comercio internacional es como uno de esos montajes hechos con miles de fichas de dominó. Cuando empujas la primera, van cayendo una detrás de otra todas las piezas hasta dibujar el efecto deseado. Solo que ahora, este efecto dominó, provocado por el enfrentamiento que mantienen las dos potencias económicas mundiales, EE UU y China, está alterando ese boceto.

En el caso del comercio español se están produciendo de forma simultánea tres movimientos en la cadena de sus piezas. Por un lado, China está girando hacia otros países, entre ellos España, para incrementar sus relaciones comerciales por el conflicto con EE UU. Por otro, los aranceles que los norteamericanos han puesto a algunos productos españoles están provocando la pérdida de competitividad de estos.

Y, por último, las empresas de nuestro país pueden ahora aprovechar las tasas que los chinos imponen al comercio americano para elevar su cuota de mercado. Las consecuencias de todo esto apuntan a potenciar las relaciones de las compañías españolas en China.

Desde el Club de Exportadores, uno de sus asesores y coordinador del grupo Asia-Pacífico, Ramón Gascón, dice: “Mejor con China. No tenemos una guerra con ellos”. A la misma idea se suscribe el director general de la bodega Protos, Carlos Villar: “En China no hay estos problemas arancelarios ni el cambio en las reglas del juego que estamos viendo en EE UU”. Y desde la Oficina Económica y Comercial de España en Pekín, dependiente de Icex España Exportación e Inversiones, aseguran que “este conflicto está generando una mayor atención de las autoridades chinas por incrementar las relaciones con los países europeos, entre ellos España”.

Las empresas también lo tienen claro. MartiDerm, una compañía especializada en dermocosmética, inició en 2016 su presencia en el mercado online chino con una tienda en Tmall, una plataforma del grupo Alibaba. En 2017 disparó su facturación hasta los 38 millones de euros y a 48 millones en 2018, un 27% más interanual. No ofrecen datos por países, pero su consejera delegada, Montse Martí, admite que “en torno al 50% de nuestra facturación es internacional y China es nuestro país principal fuera de España”. Martí afirma que “este año empezamos a consolidar nuestro éxito en China”, donde van a seguir invirtiendo en “innovación, marca y experiencia de cliente”.

El gigante textil Desigual también está en Tmall desde agosto de 2014 con buenos resultados. Jordi Balsells, vicepresidente de Asia, América, Europa, Oriente Medio y África, define a este mercado como “de un gran potencial”, e indica que “continuaremos afianzando nuestra presencia a través del canal digital”. La apuesta de Desigual es aumentar las ventas allí en los tres próximos años a un ritmo “de una media del 40% anual”, según Balsells. Japón, primer mercado fuera de Europa, donde hay dos tiendas físicas, y Singapur son las otras dos apuestas en Asia de la marca de ropa española.

Zara, Roca, Freixenet y Springfield también operan en Tmall. La otra gran firma china de ecommerce, Jing Dong (JD), acoge a algunas grandes empresas españolas. Hay otras dos plataformas, como Kaola y Vip, que venden online.

De fondo están los datos, con China como el décimo país al que exportan las empresas españolas y con un gran potencial de crecimiento. En 2018 se colocaron productos españoles en el mercado chino por valor de 6.278 millones de euros, solo un 2,2% del total de las exportaciones.

Gascón señala la oportunidad “de intensificar los esfuerzos de promoción de exportaciones a China” y a otros países asiáticos, “especialmente a los de la Asean (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático)”, 10 países y 700 millones de personas. Con dos de ellos, Singapur y Vietnam, la UE tiene un tratado de libre comercio.

La Oficina Económica y Comercial de España en Pekín apunta a los “sectores como el agroalimentario, textil o de maquinaria industrial españoles” como los afectados por los aranceles de entre el 15% y el 25% que los chinos están aplicando a las manufacturas norteamericanas.
La Oficina recomienda a las empresas estudiar el extenso listado de productos norteamericanos perjudicados por estos aranceles. “La naranja y la uva tienen unas tasas del 25%; la moda femenina o el calzado, un 15%; la maquinaria agrícola e industrial, el equipamiento para energías renovables o médico, un 25%, y los materiales de construcción, un 15%”.

Ribera del Duero y Rueda seguirán con su campaña de promoción conjunta Just be en China la próxima primavera. “La idea es renovar ese plan y repetir”, comenta Miguel Sanz, director general de la DO Ribera del Duero. China es su quinto mercado. En 2018 vendieron 890.000 litros. “Vamos a seguir construyendo marca, centrándonos en educación. Las ventas irán aumentando poco a poco”, augura Sanz.

 

Comercio electrónico
Otro de los instrumentos que están aprovechando las empresas españolas para penetrar en el mercado chino es el comercio electrónico. Icex lo define como una vía “más rápida que la exportación tradicional, aunque no es sencilla ni barata”. Eso sí, tiene “unos volúmenes de ventas inimaginables en cualquier otro destino”.

Los datos referidos al uso de internet, del móvil y de la compra a través de la red en China son espectaculares. Según un informe del Centro de Información de la Red de Internet de China, los usuarios de la web alcanzaron los 854 millones en 2019, 847 millones lo hacen con el teléfono móvil y 610 millones compran online. Según eMarketer, el incremento en un año (2018 a 2019) será de un 27,30%

 

Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

 

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