ASIA GANA TERRENO A EUROPA EN LA PRODUCCIÓN DE AUTOMÓVILES

China e India despuntan como los grandes fabricantes mundiales de mayor crecimiento, mientras España resiste frente a la pérdida de competitividad de Alemania y Reino Unido.

La lucha por mantener la competitividad de las fábricas de automoción no sólo se libra en España, sino en el conjunto de Europa, donde el sector se encuentra en guardia ante la consolidación de Asia como el gran fabricante mundial y su ventaja en la producción de vehículos alternativos.

La producción mundial de vehículos sufrió el año pasado su primera caída desde la crisis de Lehman Brothers en 2008, del 1%, fruto del retroceso del 4,2% en China, del 9,3% en Alemania, del 9,4% en Reino Unido y del 1% en España. Sin embargo, más allá del bache de 2018, la tendencia a largo plazo es distinta: Europa recorta su producción y Asia sube con fuerza, espoleada por las dinámicas de sus mercados locales y también por su mejor posicionamiento en los coches eléctricos e híbridos.

 

Cuatro años
Entre 2015 y 2018, la producción de vehículos de los cuatro grandes fabricantes de la UE -Alemania, España, Francia y Reino Unido, por este orden- ha retrocedido un 4,8%, con las fábricas germanas al frente de las caídas, con descensos del 15%, según la patronal española de fabricantes Anfac, la europea Acea y la Comisión Europea. Las alarmas están encendidas y el gran fabricante europeo, Volkswagen, ya ha anunciado que las plantas alemanas serán la punta de lanza en las transformaciones del sector, sin renunciar a nuevos modelos en las españolas de Martorell o Landaben.

En España, la caída del año pasado, sumada a los mensajes contra el diésel y los ajustes de empleo en las fábricas dibujan un panorama incierto, pero no tanto como el de otros países europeos. El último año se produjeron un 3% de coches más que en 2015, frente a los retrocesos en Reino Unido y Alemania.

El sector español ha respondido acelerando las inversiones. El año pasado dedicó 3.000 millones de euros a esta partida, un 42% más y muy por encima de la media de 2.000 millones de los últimos cinco años. El reto es mantener el pulso en la batalla europea y también defender la veintena larga de modelos de exclusiva mundial salidos de los lineales españoles. Con la incógnita acerca de los nuevos planes estatales de estímulo, la ministra de Industria en funciones, Reyes Maroto, ha dedicado los últimos meses a intentar atraer inversores asiáticos para disponer de una gran fábrica de baterías de coche eléctrico en el país y no perder la estela de los grandes cambios sectoriales.

La caída en la UE, que el año pasado produjo en total 19,2 millones de vehículos en 309 fábricas, contrasta con la progresión del 10,1% en Asia desde 2015. Los cuatro grandes países de la región ya producen al año casi 50 millones de vehículos, con Japón y Corea del Sur como los dos principales exportadores, y China como líder mundial. Desde 2015, China ha incrementado su producción un 13% e India lo ha hecho un 25%.

Estados Unidos, que el año elevó su producción a golpe de arancel, acumula caídas del 6,6% en los últimos cuatro años y ha emprendido una carrera proteccionista que contrasta con la posición de la Comisión Europea, cuyo reciente acuerdo comercial con los países del Mercosur será especialmente positivo para los fabricantes de vehículos y puede servir de acicate para las exportaciones españolas. Mientras, Brasil ha elevado un 18% la producción en cuatro años, hasta 2,87 millones de unidades, y México lo ha hecho un 17%, hasta 4,1 millones. Las estrategias nacionales, por su parte, siguen un curso distinto a las de las grandes corporaciones, que están potenciando las alianzas para reducir riesgos.

 

Noticia propuesta por FUNDIGEX – Asociación Española de Exportadores de Fundición

 

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